sábado, 26 de noviembre de 2016

Ey... Estoy aquí.

¿Estás ahí? 

Sé que lo estás.

Soy tú, hace un tiempo, quizás hace unos años.
Te escribo esto por si tu cabeza sucumbió. Lo primero de todo es decirte QUE NO ES CULPA TUYA. Hay factores que ni siquiera tú puedes controlar. No te asustes, sé que lo estarás, pero no lo hagas.
Esas voces que escuchas internamente, esas cosas que sólo tú puedes ver, que sólo tú puedes oler... NO SON REALES
Cuando dudes, cuando creas que tu realidad es la dominante, pregúntale a alguien, contrasta los hechos. 
Siempre se te dio bien hacerlo.
Puede que tengas la enfermedad, pero ella NO ERES TÚ. Tú siempre serás tú, con tus virtudes y tus defectos. Sólo tienes que encontrarte entre tantas dudas.
Siempre tuviste una fuerza inmensa para la introspección, para analizar a los demás. ¡Vuelve!
Sé más fuerte, sé consciente de que esa enfermedad sólo quiere engañarte, de que no es la sociedad; ELLA ES EL ENEMIGO.
Date cuenta y vencerás. 
Vivirás y ayudarás a más gente. 
Demuéstrale al mundo que la enfermedad no te domina, que jamás dejarás de ser tú misma.
Eres tan fuerte... Has pasado por tanto... Esto simplemente es un bache más en el camino.

Te quiero y confío en tí.

jueves, 4 de agosto de 2016

La que se avecina (no la serie, sino en mi vida).

Éste será otro de esos posts nada poéticos que escribo "últimamente" (¿se puede decir "últimamente" abarcando tal cantidad de meses e incluso años?), pues eso, ahí va.

Hace unos días descubrí que no sólo tengo el acceso a la universidad, sino que me convalidan la equivalencia del bachiller a todos los efectos (sobre todo laborales, que es lo que a mí me interesa). Con 24 años me encuentro con "bachillerato" y apta para la carrera de psicología. Qué locura (y qué ironía).

Estoy tan contenta, tanto, pero tanto, que a veces me despierto con una sonrisa inmensa sin saber muy bien por qué. Sí, sí, es cierto que el dinero me preocupa terriblemente, y que me encantaría poder encontrar un trabajo que, sobre todo, me permita compaginarlo, pero eh, para eso ahorré el dinero de trabajos como el Telepizza, ¿no?
Ya lo solucionará la Carlota del futuro, hoy por hoy, mi verdadero trabajo será estudiar, y esa, mientras pueda, será mi prioridad absoluta ante todo.

He pensado en abrir otro blog tratando sólo mis experiencias en cuanto a la carrera, a las asignaturas, a lxs compañerxs, etc. Obviamente sin dejar este atrás, al final nunca lo hago. A veces pienso que es absurdo mantenerlo en pie y escribir aquí, pero cuando releo mis antiguas entradas me doy cuenta de lo mucho, sin darme cuenta, que he andado como persona. No sé a veces si a mejor o a peor, pero en movimiento, que es lo que importa.

Quién me iba a decir que después de 5 años y medio con mi pareja le quiero aún más que el primer día,.. Que dos gatos me llenan más que mucha de mi familia. Al final hemos creado un pequeño núcleo, bastante estable, aún con todos los temores que tenía.

Siento, de algún modo, que aún a pequeños pasos, he ido saltando de logro en logro. Conseguir estabilidad en gran medida, tener una buena salud y el peso que quería, conseguir los estudios que aún no tenía, emprender una aventura nueva a una carrera... Es que cuando lo digo, aún no lo creo.

Mi madre me dijo que no lo conseguiría. Me río de ella ahora.

Si he aprendido algo a lo largo de estos 5 años es que dejarse llevar por las opiniones ajenas puede destrozarte y llevarte a dejar tus sueños e ideas atrás. Yo he cometido ese fallo demasiadas veces, pero un día... Bueno, un día dejó de importarme en términos generales (no voy a mentir, aún pueden herirme) y el motor empezó a ponerse en marcha solo.

Ahora sí...




jueves, 23 de junio de 2016

... Y así se hizo.

Esta debería ser la segunda parte de aquel post, hará dos años, titulado "Tiene actualizaciones pendientes".

Sí. Soy universitaria.

No hace falta decir mucho más, porque a destiempo, pero feliz y con ganas. Hoy he llorado, porque sé, que hoy, en algún lado, mi padre se ha sentido igual de orgulloso que yo de mí misma.
A pesar de todo, he podido. 

Tengo que decirme que tenía razón; nunca perdí el espíritu luchador, sólo había que buscar un poco.