lunes, 6 de octubre de 2014

Días grises.

Me gustan los días grises como el de hoy. Me gusta el repiqueteo de la lluvia contra los cristales. 
Me gusta más salir a dar una vuelta cuando el sol no está, para escuchar aún más de cerca el relajante sonido de las gotas contra mi destartalado paraguas.

No soy una persona negativa, por supuesto, pero más de uno me ha tachado como tal cuando he dejado caer mis gustos... meteorológicos. 

Los días grises no son malos.
Los días grises conllevan un ambiente fresco por lo general, aceras más vacías para poder caminar, tés calentitos en la terraza cubierta de algún bar, besos húmedos en rincones de la ciudad...

El día que tú te fuiste coronaba el cielo un sol espléndido.

¿Quién podría decirme ahora que los días grises son decadentemente tristes? 





lunes, 16 de junio de 2014

Días cualquiera.

Ayer ví mi primera película en VO, una "comedia romántica" (y lo entrecomillo porque podría catalogarlo de cualquier cosa menos de eso) con dos de mis actores favoritos; James McAvoy y Benedict Cumberbatch, y la verdad es que con mi amplio vocabulario pero mi pobre habilidad para conjugar, me enteré más que bien.

Probablemente sea bastante triste y bastante exagerado decir ésto, pero ésta película... Incluso me inspiró.

Una de las frases con las que abre la película (y la cierra) es; 

"Some people are born clever the same way some people are born beautiful. I´m not one of those people. I´m gonna have to work at it".

El protagonista, Brian (McAvoy), se esfuerza por llegar a la universidad y ser el mejor en cuanto a lo que hace; "Knowledge is power" en pos de que su padre fallecido se sintiera orgulloso de él (vaya, ésta historia me suena... A diferencia de que él lo consigue). 

El caso es que, de nuevo, me siento completa y vacía al mismo tiempo.
Completa por lo que ya tengo, y vacía por lo que nunca he conseguido. Sigo mirando las opciones para un futuro que, sobre todo por lo económico, me parece poco prometedor, mirando segundas opciones en cuanto a carreras porque... Bueno, la que quiero es excesivamente cara.

Pero (como todos los días desde que te fuiste) terminé de ver ésta película y me pregunté lo mismo que se lleva preguntando años Brian; 
"¿Estarías orgulloso de mí?"



jueves, 29 de mayo de 2014

Érase una vez...

Hace un par de meses recordé un cuento que mi padre me leía cuando era un retaquito (y no tan retaquito).

Recordaba que iba sobre alguna clase de mujer de la realeza, o algo por el estilo...
También recordaba que ella tenía un hijo... Era una versión infantil de una historia no tan infantil.
Pero el contenido para mí no es realmente lo importante, sino los recuerdos tan agradables que me trae (y me traía).

Recuerdo que lo cogí de la biblioteca pública, pero no encontraba esa edición para comprarla en ningún lado, y un día, mi padre lo volvió a coger y me trajo una edición encuadernada que él mismo había imprimido de la original.
No lo hizo a color, sino en blanco y negro... Y ambos nos tomamos la molestia de colorearlo juntos.

Mirando hoy nombres celtas de mujer, encontré el de "Genoveva" y automáticamente lo recordé; "Genoveva de Brabante".
¡Lo que son las cosas! ¡Cuando ya lo estaba dando por olvidado! 

Lo que me llevo de ese cuento es el grandísimo valor que tienen los pequeños detalles. Las grandes lecciones que transmiten y los buenos recuerdos que consiguen dejar, aún a pesar de los años.

Por enseñarme y mostrarme siempre el valor de esas pequeñas-grandes cosas... Gracias.


martes, 20 de mayo de 2014

Tiene actualizaciones pendientes.

Han pasado casi dos años desde la última vez que aporté algo a éste blog, y han sido muchas las experiencias recopiladas en tan poco tiempo.
Nuevos pisos, nuevos conocidos, nuevos planes... Nuevo, todo realmente nuevo, aún cuando las cosas importantes aún no han cambiado.
¿Qué esperábais? ¡Soy un auténtico desastre!
Muchos han sido los intentos fallidos en terrenos como el estudio... Muchos intentos fallidos, en su mayoría por factores que escapaban a mi control, aunque suene a excusa de las peores.
¿Y ahora? Ahora, intento tras intento, me he metido a estudiar por libre lo que realmente quería estudiar; japonés.

LOCURÓN.

Lo sé. No sé si me llevará a alguna parte, sólo sé que siempre ando como el cuento de la lechera... Y mi próxima estación será la Complutense de Madrid para examinarme del N3 (examen de japonés, para que nos entendamos). 

Sigo en búsqueda de trabajo a media jornada, y tengo el placer de deciros que... ¡¡Me llamaron para un par de puestos!! Eso sí es un auténtico LOCURÓN. España, ¿eres tú? En uno de ellos el sueldo... No era el adecuado. En otro, sencillamente me pedían que me exhibiera como una muñequita.
No.
Gracias, pero no.

Mi próxima estación en cuanto a estudios... ¡Universidad!

LOCURÓN.

Me gustaría ingresar a los 25. Llamadme loca porque es cuando mi pensión se agota y no sé si podré financiarme la carrera. Quizás saque la guitarra a las calles y ala, ¡a cantar y bailar con éste salero que mi padre me dio! 

Éste post tiene de todo menos poesía, pero quería poneros al día... Al menos un poquitín. 
También me sirve a mí misma como recordatorio, cuando las personitas indeseables me digan lo loca que estoy con ésto del japonés y la universidad, lo poco que valgo y lo poco que haré con mi vida... Tendré un caminito pequeñito que seguir leyendo mis propias líneas. 

Y como no sé qué foto poner... Os pongo una actual 100% y muy, MUY sexy (la ironía escrita debería acompañarse con un emoticono en forma de Sheldon Cooper). 

Cuando yo misma me lea... Recuerda; el espíritu luchador siempre ha estado ahí. No lo subestimes.