Perdóname, peque, por no haber podido hacer nada cuando te pusiste enfermo.
Perdóname, porque no pude traerte a casa conmigo.
Perdóname, porque no pude curarte como en otras ocasiones.
Perdóname, por no haber tenido modo de ir a verte.
Perdóname por pensar que ahora podrás estar en algún lugar mejor.
Y sobre todo, perdóname por ese nombre que te puse, Tulli...
Hasta siempre, enano.
.jpg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario