Sí. Soy universitaria.
No hace falta decir mucho más, porque a destiempo, pero feliz y con ganas. Hoy he llorado, porque sé, que hoy, en algún lado, mi padre se ha sentido igual de orgulloso que yo de mí misma.
A pesar de todo, he podido.
Tengo que decirme que tenía razón; nunca perdí el espíritu luchador, sólo había que buscar un poco.
