viernes, 9 de marzo de 2012

Como el primer día.

Sigues ahí.
Nunca te has ido.
En cada sueño, como protagonista o como secundario... ahí estás.

Mi cabeza no sabe apartar el pasado del presente, y cuando cierro los ojos, las personas a las que quiero aparecéis.

No te culpo.
No me culpo a mí misma por recordar cada detalle de tu rostro, cada tonalidad en tu voz.
A día de hoy ya no me culpo de cómo te fuiste.

Ahora sólo intento ser mejor pareciéndome cada vez más a tí.